viernes, 14 de julio de 2017

La "técnica Arenita", lo que aprendí en Fondo de Bikini


¡Qué gozada ver a media humanidad disfrutando del merecido descanso vacacional! Meses de trabajo destemplado a la espera del verano, a tramos tórrido, en ocasiones aguado, pero siempre bien recibido, con los brazos abiertos, las chancletas puestas y el flotador de pato colgado del brazo.

¡Cómo nos gustaría poder disfrutar de nuestro Fondo de Bikini particular durante todo el año, ¿verdad? Puede que a quienes no tienen hijos, o los tienen mayores, esto les suene extraño. Sí, hombre, me refiero al hábitat paradisíaco donde viven algunos de los personajes de animación infantiles más conocidos. ¿Aún no caéis? Pues ¿quién vive en una piña debajo del mar...? Mmmm, ¿no? Que sí, el de los pantalones cuadrados y mil orificios alrededor de sí... ¡Claro, Bob Esponja! Da igual donde uno quiera ir a desconectar, a evadirse de las rutinas machaconas del trabajo y las domésticas, en algún momento del día, si uno va con niños, una carcajada nerviosa, la de Bob, retumbará en algún rincón de la casa: "El mejor amigo que puedas tener... Su cuerpo amarillo absorbe sin más... ¡¡Bob Esponja ya llegó!!!

Bueno, venga, no pasa nada, hay que aceptar con serenidad que las vacaciones yendo con críos son esto. Vamos a ver: no es mal tipo este Bob; se le ve satisfecho con su vida y comprometido con sus obligaciones: siempre va al trabajo con una sonrisa, se pone su sombrerito y blande su espumadera y, hale, a servir cangreburguers a destajo, el producto estrella de Fondo de Bikini, que todos buscan ansiosos y por el que son capaces de pagar lo que haga falta (a mí me suena a lo que veo en muchos chiringuitos y restaurantes, tanto si tienen uno, dos o tres tenedores de distinción. Todos locos por gastarnos los euros). 




Trabajar en la cocina todas las horas del día, sin perder la compostura y sin que se caiga el delantal, a pesar del punto amargado del compañero que pasa la comanda, Calamardo, desabrido y puñetero con la clientela, consigo mismo y, por supuesto, con Bob Esponja, porque en el fondo le enerva que haya alguien allí dentro que pueda mostrarse complacido con lo que la vida le ha dado, entre fogones, mesas grasientas y un jefe codicioso y desalmado que solo piensa en convertir el Crustáceo crujiente en una multinacional, eso sí, tirando solamente con dos empleados y sin invertir ni un doblón en las mejoras logísticas. ¿Quién no conoce o tiene noticia de algún Calamardo, que odia profundamente a casi todos, o un señor Cangrejo, que solo anhela poseer lo propio y lo de todos? Aunque su personalidad despierte tanto rechazo, puede que consiga hacerse con el imperio del mundo cangreburguer (suelen triunfar a veces los antihéroes) a no ser que Plancton, el minúsculo rival que se pasa los días tramando su venganza, consiga finalmente robar del Crustáceo Crujiente la fórmula de las dichosas hamburguesas de molusco aplastado. ¡Ay, cuánto se parece la ficción a la realidad y qué didáctico va a resultar al final pasear por Fondo de Bikini!



¡Mirad, chicos, allí va una cuadrilla de atunes, todos bien equipados para ir a surfear, que se ha puesto de moda y toda familia de bien debe acudir al embarcadero con la tabla más guapa y el neopreno más fashion, aunque lo paguemos a plazos... Se ve que allí bajo el mar tienen también su propio Decathlon. Ay, pobre, cómo pelea esa madre con sus tiranos atuncicos, que por no querer ponerse la crema factor 50 van a terminar como gambitas. Y ¡venga a gritar! Oye, esto de vociferar debe ser también deporte subacuático, ¡qué horror! Por lo menos han conseguido llegar los primeros y coger hamaca; por allí llegan cientos de lanchas motoras con ruedas, cargadas de peces ávidos de playa y arena y burguers cangreburguers. ¡Vaya tráfico, parece la Gran Vía en hora punta, quién lo iba a decir! Habrá habido atasco en la M-40 por concentración de medusas.

¡Pero, bueno, ahí viene Patricio Estrella! ¿En serio no lo conocen? Vive debajo de una piedra enorme y es la fiel sombra amiga de Bob Esponja. Sus comportamientos parecen a veces un poco tontos, hay que reconocerlo, pero, al final uno se queda, más que con su temperamento bobalicón (que siempre le termina metiendo en disparatadas situaciones con las que pone en apuros a Bob), con su aire auténtico, libre de prejuicios, con su discurso alocado y sin filtros, con la incondicional amistad que brinda a su colega, el de los orificios.


Y justo antes de abandonar Fondo de Bikini vengo a encontrarme con el personaje más fascinante de todos los que pululan por aquí. Ella viene de lejos, nada menos que de Texas. No debió de ser fácil aprender a vivir aquí debajo siendo, como es ella, una ardilla. Sí, como lo oyen, Arenita Mejilla (en inglés la llaman Sandy) es el único animal terrestre que vive en estas profundidades. Aprovecho para saludarla y expresarle mi admiración. Le he comentado que su nombre es uno de los más referidos en mis clases. "¿Pero cómo es eso?"- me ha preguntado-. "Que sí, como te lo digo. Qué pregunten si no a mis alumnos cuántas veces a la semana les digo eso de "tú, no te preocupes, pon en práctica la "técnica Arenita". 


-¿Y qué es eso, profe?
-Anda, no me digáis que no conocéis a Arenita, "la de Bob Esponja".
-Claro, profe, qué cosas dices, pero ¿qué tiene que ver ella con nosotros?
-Pues mirad... Yo creo que todos deberíamos aprender de esta ardilla texana, científica de profesión y apasionada de los más variados deportes, que no dudó en luchar contra los condicionamientos que le imponía el hecho de pertenecer a una especie terrestre para intentar aprender a vivir en un medio en principio hostil para ella. Arenita pensó que en Fondo de Bikini podría encontrar grandes oportunidades, un interesante rincón del océano donde desarrollar sus experimentos y, cómo no, también un lugar de descanso y esparcimiento playero y, lejos de amedrentarse o dejarse arrastrar por el "yo no puedo", no dudó en enfundarse su traje especial, al estilo astronauta o escafandra, y su casco de cristal que le permiten caminar y respirar en un hábitat distinto al suyo. Ya sabéis lo que dijo Darwin, solo las especies que son capaces de adaptarse consiguen sobrevivir y evolucionar...

(Caras de desconcierto)
- ¿Y qué me decís -continúo divertida- de su casa? Pues lo mismo, es el claro ejemplo de que debemos adecuar nuestras vidas a los distintos entornos y circunstancias. ¿Que quiero vivir bajo el mar aunque no tenga branquias, sin olvidarme del todo de mi mundo terrestre? ¡Pues me construyo un iglú de cristal, que me aísla y proporciona aire para respirar, con el suelo cubierto de césped y donde planto un hermoso árbol que me recuerda lo que soy y de dónde vengo! Y allí, cuando toque descansar, podré quitarme el casco y el traje, para andar a mi aire, con zapatillas de estar por casa.


-¡Ay, qué ilusión! -comenta ahora la propia Arenita. Y no te olvides de decirles que aquí me dedico además a la ciencia, un campo nada fácil para una hembra de ardilla aspirante a habitante subacuático... No ha sido fácil, pero he hecho incluso grandes amigos. Jamás creí que podría llevarme bien con una esponja y una estrella de mar...

- Pues eso mismo les digo yo a mis chavales, Arenita, que hay que dejarse los complejos, la inseguridades y los prejuicios en casa, porque para salir al mundo y hacerse un huequito en él es necesario ser valiente, enfrentarse a los miedos y las adversidades y pensar que, hasta en lo más profundo del océano, uno puede encontrar amigos que te querrán aunque tengas pulmones y cuatro extremidades.

-Ja, ja, ja, ja...

-Y, para terminar, siempre les digo, "chicos, además, no os olvidéis de lo más importante, lo que yo llamo "la técnica Arenita", que os permitirá, cuando os encontréis con algún personaje indeseable que os venga con necias palabras, coger vuestro casco de cristal, enroscarlo con firmeza hasta alcanzar el aislamiento total, procurándoos así oxígeno y protección para vuestra zona de seguridad. Vosotros, como la ardilla, haced pantalla y girad los pasos hacia "el iglú del árbol".



-¡Ay, profe, qué cosas tienes...!

Para que luego digan que los dibujos infantiles de ahora no son edificantes y provechosos... ;)


3 comentarios:

  1. No sé si sale algún comentario, porque esto de la tecnología y la poca cobertura del pueblo de vacaciones a veces nos la juegan hasta a los más actuales.
    El comentario que intentaba publicar decía que cada día te admiro más, no sólo el hecho de lo que escribes sino el cómo.
    Tengo muy buenas noticias que me encantaría darte, pero este medio no es muy cómodo para compartir ciertas cosas. Si se te ocurre algún medio adecuado para hablarlo, me avisas.
    Besosssss!! Disfruta de las vacaciones

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  2. No sabes cómo me alegran y halagan tus palabras, Eva. Estoy deseando conocer tus noticias. ¿Qué tal si me escribes al correo electrónico? Venga, dame una sorpresa. emiliar10b@gmail.com

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    1. Espero haber enviado el correo al gmail correcto. No hay prisa, felices vacaciones ❤️❤️❤️

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